
 En este día las personas que vivimos con VIH/SIDA pedimos al gobierno que se comprometa con propuestas claras y tangibles, a revertir la epidemia del VIH mediante una respuesta integral de prevención, atención y tratamiento, en un ambiente social de respeto y de ejercicio de los Derechos Humanos, incluyendo el derecho a la salud y la no tolerancia al estigma y la discriminación. La lucha contra el VIH y Sida en Nicaragua debe ser una prioridad.
Desde el año 2003, Nicaragua cuenta con financiamiento del Fondo Mundial de 10 millones de dólares para atender la situación de VIH y Sida en el país, lo cual ha puesto el tema en la agenda de salud; se ha elaborado una Política de VIH y SIDA y un Plan Estratégico 2006-2010 con una amplia participación multisectorial; se han eliminado todos los cobros en los hospitales públicos, el actual gobierno ha puesto énfasis en el tema de la salud en general, incrementando en US$ 2 millones de dólares el presupuesto asignado a este sector.
A pesar de todo, esto no es suficiente. La deficiente descentralización de la atención, los diagnósticos tardíos, las limitaciones en la prevención de la transmisión vertical, entre otros factores, no permiten una respuesta nacional coherente con la realidad del VIH y Sida en nuestro país.
Descentralización Deficiente y Diagnóstico Tardío
La deficiente descentralización de la atención en VIH y Sida tiene un fuerte impacto en la detección de casos de VIH. No todos los centros de salud cuentan con laboratorios que procesen las pruebas de VIH; ni para referirlas a laboratorios de Managua o cabeceras departamentales.
El sistema de vigilancia es deficiente y los registros se vienen arrastrando desde 1987 hasta la fecha, esto no nos permite conocer el estado real de la epidemia, que ayude a construir una respuesta nacional acorde con el tamaño real del problema.
No existe una campaña de prevención de VIH, ni de información directa a la comunidad, esta falta de información provoca la ausencia de la prevención y percepción de riesgo en la población; principalmente entre la población joven que es la mas activa sexualmente.
Deficiencias en la Estrategia de Prevención de Transmisión Vertical
La prevención de la transmisión madre hijo debe ser motivo de preocupación y priorización para el Ministerio de Salud, no basta con incluirlo en el Plan Estratégico 2006-2010 y en la Política Pública de ITS/VIH/SIDA, hay que hacer realidad esta respuesta a lo inmediato.
En los controles prenatales no se oferta el acceso a la prueba de VIH y Sida a las mujeres embarazadas, apenas se cuenta con diez mil pruebas a nivel nacional. A las mujeres embarazadas detectadas se les está aplicando la triple terapia. Los partos por cesárea no son accesibles a todas las mujeres embarazadas afectadas, especialmente las que viven en las zonas rurales y de pobreza extrema.
Todos estos factores, no resueltos aún, darán como resultado que la probabilidad de transmisión de madre a hijo, que al momento se ubica en 35% en Nicaragua, se incremente aún más, a pesar que en muchos otros países de la región, esta probabilidad se ha reducido hasta 2%, brindando los cuidados necesarios.
Baja Calidad de Atención que Acompaña el Tratamiento Antirretroviral
En los últimos tres años se ha ampliado el acceso a tratamiento antiretroviral a casi 350 nicaragüenses que viven con VIH, pero aún no hay para todos los casi 1000 que necesitan del tratamiento y la atención integral.
Aun no se brinda el servicio de consejería que es un espacio donde los usuarios puedan preguntar sobre el tratamiento, sus efectos colaterales y otros temas.
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No se brinda seguimiento o acompañamiento domiciliar, ni se atienden los casos de adicción, lo que provoca la falta de adherencia al tratamiento.
Escasos Recursos para Extender el Acceso a TARV
Nicaragua recibirá donaciones de medicamentos de Venezuela y Brasil para aproximadamente 500 personas, además de contar con 500 tratamientos programados para ser comprados con el financiamiento del Fondo Mundial. Esto quiere decir que se planea incrementar la atención en 300%; sin embargo, aún no se ha previsto el equipamiento de nuevos hospitales en los departamentos, ni la contratación o capacitación de nuevo personal de salud, que garantice el éxito de este incremento del acceso a nivel nacional. Nicaragua aún no ha dispuesto partida presupuestaria para dar solución, postergando así su responsabilidad y compromiso de gobierno en dar una respuesta nacional a la epidemia.
Desde nuestra perspectiva como personas viviendo con VIH/SIDA, el impacto en nuestra población es muy grande. El acceso al tratamiento y a la atención integral, no son los únicos problemas que enfrentamos. Junto al VIH también enfrentamos altos niveles de pobreza, discriminación y estigma; violaciones a nuestros Derechos Humanos, falta de información y educación.
En el caso de las mujeres viviendo con VIH, el impacto es doble, además de vivir con VIH también sufren discriminación de género, abandono, violencia sexual e intrafamiliar y en muchos casos criando solas a sus hijos nacidos con VIH.
Vivir con VIH es un problema tan complejo que requiere de un compromiso e involucramiento multisectorial para empezar a resolverlo, para trabajar en una verdadera respuesta nacional fortalecida, que nos lleve a mantener la promesa de detener el SIDA; enfocándonos en la responsabilidad y compromiso de todos. Para que verdaderamente tengamos una respuesta efectiva, se necesita con urgencia el involucramiento de todos los sectores sociales y tomadores de decisiones de este país.
Es un reto para el gobierno empezar a trabajar en la respuesta multisectorial que tanto necesita Nicaragua, y dar sostenibilidad a los pocos logros alcanzados, una vez que la ayuda del Fondo Mundial llegue a su fin.
Mientras tanto, el VIH sigue extendiendo sus dominios, ayudado por la pobreza, la falta de educación e información, la ambigüedad sexual, la violencia intrafamiliar y sexual, el estigma y la discriminación.Pero sobre todo, por la falta de interés de los tomadores de decisión de este país, quienes tienen la obligación histórica de hacer algo por este pueblo.
Ningún plan de gobierno, ninguna estrategia de desarrollo, ninguna iniciativa, tendrán éxito si dentro de sus componentes no contienen dos elementos fundamentales:
1- ) El VIH/SIDA
2- ) Las personas que vivimos con VIH/SIDA.
Ha llegado la hora de actuar, mañana será tarde.
Es tiempo de cumplir…Detengamos el SIDA… mantengamos la promesa!
Autores:
María Tereza Ramírez
Samuel Núñez Rubí
Comunicadores
ASONVIHSIDA
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